¿Qué es un pasatiempo? Normalmente se asocia a juegos que captan nuestra atención y nos entretienen durante un momento. Últimamente entre los pasatiempos destaca el Sudoku y luego por otro lado tenemos los clásicos de toda la vida; la sopa de letras, los crucigramas, las siete diferencias (a mi siempre me cuesta encontrar la última) y muchos más que ahora los voy a dejar a un lado.
Pues sin duda estaba equivocado, el concepto es mucho más amplio como he podido comprobar. Hace ya más de dos meses mi teléfono móvil recibió un sms de alguien muy especial, de un trocito de vida para mí. Alguien que era protagonista de mis sueños más bellos, alguien cuya sonrisa me hacia delirar y era la respuesta en muchos momentos a mi existencia. Sentía la felicidad con el roce de su piel, una mirada, la ternura de esos ojitos y el amor que llenaba mi vida.
Ese “alguien” se despedía de mi, según su parecer y la presión popular, sí, la presión popular porque esta bonita relación parecía una cuestión de estado, porque estaba cansada de ser un “Pasatiempo” y pensaba que yo nunca volvería a ser algo más que un amigo.
Una daga helada rasgó los trocitos mas soñadores de mi corazón, un puñado de ilusiones se desvanecían en las frías letras de ese mensaje. Yo amaba a esa persona como ella nunca podrá sentir dijeran lo que dijeran y después de tanto tiempo a su lado me di cuenta de que no me conocía, que mis besos no causaban los efectos que yo creía, que mi mirada no era dueña de un corazón al que yo quería permanecer unido de por vida. Todo parecía fruto de una pesadilla y a la vez ese mensaje era tan real.
La historia más bella por mi vivida comenzaba a desvanecerse, el principio del final más inesperado por mi se acercaba y encima me encontraba preso de las palabras que el mensaje me decía y golpeaba en mi; “No quiero saber de ti en un tiempo” ¡¡En un tiempo!! ¿Cuánto será un tiempo? ¿Un mes? ¿Un año? ¿Una vida? Ella tiene la respuesta y yo no veo el final de este horizonte, sólo me queda asumirlo.
Y aquí estoy, desde ese día no encuentro en mí la mejor de mis sonrisas, noto un tremendo vacío en mi interior. Me falta todo y todo es distinto sin saber de ella, sin su sonrisa, sin poder verla, de sentir su ternura entre mis brazos, de no ser la protagonista de mi vida.
Pienso que quizás ya me encuentro en el rincón de su olvido, que otro corazón y otra sonrisa han ganado la suya, y si de verdad desean su felicidad y hacerla la mujer más feliz del mundo, debo ser feliz porque ella se lo merece. Es una mujer maravillosa y tremendamente especial que necesita miles de mimos, millones de caricias y billones de atenciones.
Me vienen a la cabeza miles de recuerdos, de momentos vividos a su lado, de momentos especiales, únicos, que sólo compartíamos los dos. Es curioso, todos esos momentos son los que estábamos solos, unidos, siendo uno. No necesitábamos a nadie mas y sin embargo siempre estábamos con gente. ¡¡Cuantos momentos sin vivir se quedan ahora en el abismo!! ¿A dónde irán? ¿Dónde estarán esos viajes para perdernos ella y yo del mundo? ¿Dónde esas cenas románticas con la mujer mas bella que he conocido? ¿Dónde esos besos a la luz de la luna y junto al mar? ¿Dónde? ¿Dónde?
Mis ojos están vidriosos y me cuesta respirar, hay un nudo en mi pecho. Pero debo tranquilizarme, total no es nada, solo un PASATIEMPO.
Escucho al Koala de fondo y me acuerdo de la primera vez que nos vimos. Pero eso será en otra ocasión……..